viernes, 10 de febrero de 2017

Gracias a ella



Recuerdo cuando me tuve que mudar de ciudad por el trabajo de mi madre. Fue duro porque soy una chica bastante tímida, y me cuesta relacionarme con los demás. El primer día fue muy difícil, estar sola todo el día no es nada agradable, claro que pensé que ese sería el peor día.

Que con el tiempo todo iría mejor, pero me equivoqué.Un grupo de chicas decidió no ignorarme como los demás, decidieron molestarme.Empezaron con algunas que otras collejas por los pasillos, burlas o insultos. Pero después fue a peor, siempre iba a peor. Cuando pasaron unos meses decidí contárselo todo a mis padres, porque ya no aguantaba más. Mis padres me cambiaron de colegio inmediatamente, donde coincidí con una tutora que estaba muy involucrada en la lucha contra el acoso escolar, ella nos habló del acoso y decidí contarle lo que me ocurrió. Gracias a ella empecé a relacionarme más con los demás y a ser menos insegura de mí misma.

(Marta Castillejo)

martes, 7 de febrero de 2017

TIME WASTED.



Me pasé los días con el ordenador jugando, sin estudiar. 
Muchas veces decía: "Da igual estudiar ahora hay que aprovechar".No me di cuenta de lo que dije hasta pasado 20 años donde no tenía trabajo, dinero. Mi vida por culpa de mis caprichos se había perdido y todo por no hacer caso a aquel maestro que me dijo:"Ese juego que tú usas siempre no te servirá para el futuro, así que ESTUDIA y no tendrás problemas". 
Ahora me arrepiento y pienso en lo que no hice antes.

Claudia Gómez

lunes, 16 de enero de 2017

La vida

La vida nos pone obstáculos, situaciones que tenemos que afrontar tanto fáciles como difíciles. No importe lo difícil que sea. Así que no te rindas nunca, porque todo esfuerzo vale su recompensa.



Alba Sánchez Merino

DESTROZADOS



Vivíamos en Londres. Mis amigos fumaban porros y oye, ¿por qué yo no si los veía muy bien y me llamaban tanto la atención? A los 16 años empecé a fumar porros, y con los porros, alcohol. Sin saber donde ni porqué, un día, me encontré en una cama de hospital, sufría coma etílico. Después de muchos episodios descontrolados, me detectaron esquizofrenia. Hice que mi madre se separara de mi padre y que dejara su trabajo de profesora de inglés para volver a Córdoba, nuestra ciudad natal. Todo se me iba de las manos, mis preguntas diarias eran: ¿qué hago yo aquí? ¿Para qué vivir si estoy loco? Un día se resolvieron todas mis dudas...

María, la madre de Pablo y su familia no volvieron a ser los mismos, él se fue y los que quedaron... DESTROZADOS.

Clara Hernández Luna

miércoles, 30 de noviembre de 2016

LA CALLE



Estoy por una de esas calles en las que no puedes mirar para atrás ni para los lados, voy por la acera izquierda, de repente, de una de las casas sale una mujer de unos setenta u ochenta años, me mira, sigo hacia delante, olvido las buenas formas y no me bajo de la acera para dejarle paso.
Miro mi reloj, las 19:37 ya es de noche, toda la calle está oscura. Siento frío, pero tengo la sensación de que alguien e sigue, por lo que no me paro a buscar los guantes dentro de mi bolsillo. Aprieto el paso. Sigo teniendo esa horrible sensación de que alguien me sigue, pero tengo miedo de volver y descubrir quién hay.
Veo que mis cordones están desatados, pienso en lo que debería hacer, atármelos o continuar hacia delante. Decido continuar hacia delante, pero me fijo en los retrovisores de los coches para comprobar si de verdad alguien me sigue. Pronto me doy cuenta que es imposible darse cuenta mirando un retrovisor. Me vuelvo. Nadie.
Continúo hacia delante. Paso de largo la puerta que me llevaría por un camino más corto, a través de un parque (bastante oscuro por culpa de los jueguecitos de adolescentes de mi edad o mayores que yo, de destrozar las farolas [ sobre todo en la parte en la que se ponen a fumar]) a la puerta de mi casa.
Al comprobar que no me sigue nadie, que la calle por la que voy es mejor que la anterior, y que nadie viene de frente a mí, decido aflojar el paso.
De repente, cuando voy a dar una esquina, aparece un hombre con pinta de borracho con su chucho, que intenta lamerme la pierna. El corazón se me sube a la garganta, pero salgo “ileso” de la situación.
Sigo hacia delante, cuando faltan uno pocos metros para llegar a mi casa, miro hacia detrás, allí está otra vez el perro, otra vez.
Por fin llego a casa, toco el timbre, y se abre la puerta. Entro, cojo un trocito bastante “hermoso” de bizcocho, enciendo el ordenador, y antes de que empiece a escribir el trabajo semanal para física y química, ya me lo he terminado...

Antonio Muñoz

domingo, 20 de noviembre de 2016

DIFERENTE



Pensaba que era diferente, porque desde pequeño le gustaban  otras cosas que a su hermano, y a los otros niños de su edad. Le gustaban otros juegos,  vestirse con la ropa de su mamá y pintarse con sus pinturas. Pensaba que era diferente y por eso  lo insultaban y lo rechazaban. 
 De mayor comprendió  que los diferentes eran los, que  disfrutan haciéndole  daño.


Virtudes Gilgado León.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Aprovechar el tiempo



-“El tiempo es oro.” ¿Cuántas veces habremos escuchado esta expresión? A veces creemos que es una exageración pero es la realidad.  Porque hagas lo que hagas, emplees el tiempo en lo que lo emplees, hay que tener en cuenta que ese momento es único y no volverá, por lo tanto hay que saber en qué lo gastamos, porque hay cosas que puedes recuperar en esta vida pero “el tiempo” no es 
una de ellas. Así es que a veces hay que pararse a preguntarse: ¿merece la pena dedicarle tiempo a esto? Porque en la medida de lo posible debemos de elegir la “opción correcta” en lo que empleamos nuestro tiempo.

(Realizado por: Marta Castillejo)