No te rindas, aunque hoy no puedas más,
aunque el cuerpo siga y la mente no quiera.
No todos los días se vive en paz,
hay días que solo se sobreviven, y cuenta igual.
No te rindas porque estés cansado,
el cansancio no significa perder.
Significa que has dado demasiado,
que has seguido incluso cuando dolía hacerlo.
Habrá momentos en los que dudes de ti,
en los que no veas nada claro.
Pero si has llegado hasta aquí,
es porque dentro hay algo que no se ha roto.
No te rindas hoy, ni siquiera mañana,
quédate un poco más, respira despacio.
A veces la vida no mejora de golpe,
pero resiste… y eso ya es un paso.
Slama Benaim